Solstice está hecha para salidas lentas de verano, paradas en la tienda de la esquina y esos días luminosos que no necesitan demasiada planificación.
Con su montura negra mate y sus lentes polarizadas amarillas, Solstice tiene un look relajado y bañado por el sol. Se siente menos como unas gafas técnicas de competición y más como ese par que te pones antes de cruzar la ciudad en bici, tomar el camino del canal, quedar con amigos o dejarte llevar hacia algún lugar con árboles y bebidas frías.
Las lentes polarizadas amarillas ayudan a suavizar los reflejos del pavimento, los cristales, el agua y las calles brillantes, manteniendo la vista más tranquila cuando la luz se vuelve dura. La forma es sencilla, familiar y lo bastante relajada para llevarla todo el día, sobre la bici o fuera de ella.
Solstice encaja con el lado más calmado del ciclismo: bicis viejas, pantalones remangados, camisetas gastadas, cestas delanteras, bolsas de mercado, paseos al atardecer, carreteras de playa, mañanas de camping y esos recorridos en los que la velocidad nunca fue lo importante.
Para luz dorada, kilómetros sin prisa, escapadas de ciudad y riders que saben que el verano sabe mejor cuando eliges el camino largo.